En casa o fuera de ella
Tu Wi‑Fi en casa, Ethernet en el escritorio o una red al otro lado de la ciudad: donde sea que tus dispositivos puedan alcanzarse directamente. Cuando no pueden, Remio te lo avisa de inmediato.
Cualquier dispositivo que vincules con Remio (una tableta, un celular, la MacBook que te sobra, la laptop con Windows, incluso un Apple TV) se convierte en una pantalla extendida real para tu Mac, PC con Windows o computadora Linux. Hasta tres a la vez, en casa o de viaje. Arrastra una ventana y se queda ahí.



Cada dispositivo que añades aparece en la configuración de pantallas de la computadora como un monitor más. Colócalo a la izquierda, a la derecha o abajo, justo donde está en tu escritorio.

Una laptop ya tiene una gran pantalla. Remio la pone a trabajar: abre Remio en ella, elige tu computadora y selecciona Usar como segunda pantalla, y la laptop se convierte en un monitor más junto al que estás usando.
Combina plataformas libremente: una laptop con Windows extiende una Mac, y una MacBook extiende una PC con Windows o un escritorio Linux.
Te sientas frente a tu Mac con un iPad y un iPhone que ya tienen Remio. Treinta segundos después tienes tres pantallas.
Funciona igual con una PC con Windows o un escritorio Linux como computadora, y con un celular o tableta Android, una Mac, una PC con Windows o un Apple TV como pantalla extra.

Tu segunda pantalla se comunica directamente con tu computadora: por tu red Wi‑Fi en casa y también desde la cafetería, el hotel o la oficina. Nunca por una retransmisión ni por los servidores de Remio, ni siquiera mientras se reconecta.
Tu Wi‑Fi en casa, Ethernet en el escritorio o una red al otro lado de la ciudad: donde sea que tus dispositivos puedan alcanzarse directamente. Cuando no pueden, Remio te lo avisa de inmediato.
Sin retransmisión y sin nube entre tus dispositivos. Como toda conexión de Remio, está cifrada de extremo a extremo.
Si se cae la conexión, la computadora conserva la pantalla entre 10 y 15 segundos mientras se restablece. Si no se restablece, las ventanas regresan a tus otras pantallas.
Mientras los dispositivos actúan como segundas pantallas, se rechaza una solicitud de control remoto de otro dispositivo: tus pantallas nunca se apagan de golpe.
Todo lo que miras de reojo va en la tableta, el celular o la laptop que tienes al lado. El tacto, el teclado, los archivos y el portapapeles funcionan en cada segunda pantalla.
El editor en la computadora, la documentación en el iPad, el resultado de la compilación o una terminal en el iPhone.
El lienzo o la línea de tiempo en el centro, las paletas de herramientas o la vista previa en el iPad a su lado.
Slack, Teams o el correo en el iPhone: en el rabillo del ojo, lejos de tu pantalla principal.
Monitoreo, analíticas o un calendario en una tableta vieja que de otro modo estaría en un cajón.
Instala Remio Host en tu computadora y Remio en tu iPad, iPhone, Android, Mac, PC con Windows o Apple TV, vincula una sola vez y toca “Usar como segunda pantalla”. La primera es gratis.